Autor: Fernando Adolfo Fierro Celis
Para hacer inmersión en el proceso de desarrollo de la economía solidaria debemos conocer de antemano los posibles factores que han hecho que nuestra economía tenga falencias que afecten de una u otra manera el tercer sector.
La crisis humanitaria que estamos viviendo, debido a las consecuencias de la competencia de ser los primeros entre países y personas, hace que olvidemos o dejemos de lado que vivimos en comunidad, esto lo podemos apreciar con los casos que se han visto en algunas empresas debido a las prácticas contables creativas que hacen que el sentido monetario sea mas importante que las personas, olvidando que realmente los costos de los fracasos no son absorbidos por unas pocas personas si no por la comunidad entera que sufre las consecuencias
A raíz de esto, el hombre económico no tiene otro interés, más que el de llenar sus arcas sin importar el bienestar de las personas menos favorecidas, aumentando de esta manera la pobreza, olvidando que estamos en una sociedad relacionada que lo que nos pase en este momento tendrá consecuencias nefastas para todos.
Basado en estos factores lo que se desea alcanzar es un desarrollo humano sostenible, con sociedades responsables que no piensen en actuar de manera individual, esto lo podemos lograr redireccionando el significado del éxito en todos sus conceptos.
Los grandes eruditos de la economía preocupados por la situación que se esta viviendo, han retomado el modelo de solidaridad, exponiéndolo como una salida favorable para un futuro que se ve opacado por una pocas personas sin principios.
La economía ética se esboza dentro del contexto de comunidad, sin embargo hay que realizar análisis de muchos factores que la influyen. Siempre que escuchamos el término de economía solidaria lo primero en que pensamos es que es un sector para las personas de escasos recursos, grave error el que cometemos subestimando los individuos que hacen parte de una comunidad asociada.
Aunque si bien es cierto que tenemos vacíos jurídicos en las normas colombianas y que estos se prestan para asimetrías de información, el sector solidario es un tigre dormido esperando rasgar la gran torta de los grandes capitalistas.
En primera instancia, culturalmente nos debemos quitar el estigma del paternalismo de sector gobierno en donde todas las necesidades nos las tiene que satisfacer el estado, no desconociendo la importancia de este actor debemos comenzar a unir nuestros esfuerzos en trabajo y voluntad, lo que necesitamos es un punto de apoyo para mover el mundo solidario y así comenzar a cambiar y mejorar nuestra calidad de vida.
Este primer apoyo de apalancamiento lo podemos encontrar tocando las puertas del sector privado siendo esta tarea difícil mas no imposible, ejemplos grandes hemos encontrado como es el caso que ha cambiado la historia de la economía colombiana con la apertura de Colsubsidio en donde un grupo de empresarios con responsabilidad social, decidieron unirse en pro de los trabajadores y crearon tan magna empresa mejorando el estatus de vida de estos y de paso un país.
Lo importante es buscar equilibrio en las dos partes de la balanza sector público y sector privado, siempre enfocado hacia el mejoramiento de los ingresos salariales de los trabajadores teniendo en cuenta que sin una buena retribución económica no habrá capacidad de pago.
Solucionado este factor tan importante y decisivo en todo modelo económico podemos pasar a esquematizar las leyes para que realmente tengan el impacto necesario para el auto sostenimiento y crecimiento del sector, basado en la justicia social, lo importante es no dejarnos llevar por los intereses de la administración de turno Nacional, es comenzar a pensar de manera racional, independiente y a largo plazo, siempre teniendo una visión clara y definida a donde queremos llegar, esto lo podemos realizar con buenas ideas y siendo solidaria en su ejecución.
Para lograr estos objetivos que busca la economía solidaria es importante estar consciente y convencido de que estamos haciendo y no solo pensar que es una moda que se esta implementado de acuerdos al ritmo cambiante de la economía y sus necesidades.
Si bien es cierto que debemos ser consientes de donde estamos caminando, no olvidemos que las empresas indiferentes de su marco jurídico buscan obtener excedente con el desarrollo del objeto social de la empresa. Las organizaciones de la economía solidaria basados en sus principios distribuyen de manera equitativa los excedentes producidos siendo responsables socialmente en sus actividades.
Para poder saber si realmente nosotros estamos siendo responsables debemos conocer primero como actuamos de manera individual y después como sociedad, siendo importante el fortalecimiento y desarrollo de nuestra responsabilidad interna analizando como siento mi responsabilidad ante los miembros de mi organización y del entorno en donde vivo, es decir la base para una economía solidaria sana es intrínseca al ambiente pero influye en este en su actuar.
Existe otra clase de responsabilidad externa, la cual se adquiere dependiendo de las experiencias absorbidas por el entorno, esta responsabilidad es muy subjetiva debido a que no la podemos ver pero es importante ya que es muy influyente en sus valores y principios éticos, factores que son muy importantes para la solidaridad.
Otra característica importante es conocer la manera de como nosotros miramos la empresa. En primera instancia debemos ser consientes que un ente no es un ser inactivo, si no una organización integrada por seres vivos que son el engranaje importante, siendo motivados constantemente en un ambiente social.
Para lograr esta conciencia empresarial es importante hacer énfasis en el cambio de la mentalidad capitalista que estamos viviendo hoy en día, debemos comenzar a pensar en la no concentración del dinero en unas pocas personas, pensando de manera colectiva es decir, preocupándonos un poco mas por nuestra sociedad y hacer algo por ellos aunque esto no genere rentabilidad económica.
Hay que comenzar a gestionar organizaciones basadas en la acción colectiva haciendo participes a todas las personas independientes de sus rasgos, obteniendo otro tipos de liderazgos que muestren las formas de actuar frente a la sociedad, siendo conscientes que los problemas no son de unas pocas personas sino de la sociedad entera.
Estas empresas basadas en acción colectiva es importante que la integren personas con capacidades y valores claramente conceptualizados, evitando de esta manera que se desvíen de su objetivo principal, obteniendo un éxito rotundo en el impacto social. Lo importante es desarrollar los objetivos económicos por parte las organizaciones pero con objetivos sociales.
Me atrevería a decir si realmente hay que educar de manera aislada las doctrinas que regulan la economía solidaria, sin tener en cuenta la educación integral del hombre en los principios, valores y deberes que un Ser Humano deben tener.
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